Una respuesta recurrente cuando se habla por primera vez del mundo de la acústica es la confusión con la insonorización. Sin embargo, no tienen nada que ver, igual que comparar el fútbol y el baloncesto: mismo elemento pero distinta disciplina.
Ante esta situación que nos encontramos recurrentemente, hoy aportamos una breve explicación para solucionar esas dudas entre absorción e insonorización en el mundo del confort acústico.
Entonces, ¿qué es la insonorización acústica? Se trata del proceso constructivo por el cual, a través de la utilización de diversos materiales, se evita que el sonido pase de una habitación a otra contigua a través de las paredes. Habitualmente, la insonorización acústica se trata a través del acondicionamiento del interior de las paredes. Entre los tabiques que dan forma a la habitación se introducen materiales aislantes acústicos que impiden el paso del sonido a través de ellos.
Insonorización: evita que el sonido pase de una habitación a otra contigua a través de las paredes o techos.
Absorción: mejora la acústica en el interior de una sala evitando molestos ecos y reverberaciones.
¿Y la absorción acústica? Es el proceso por el que se emplean materiales acústicos para evitar que las ondas sonoras reboten contra las superficies de la sala provocando ecos y reverberaciones. De esta manera, disminuye el ruido de la sala, aumentan la inteligibilidad de la palabra, se reduce el estrés acústico y se previenen todo tipo de enfermedades.
Existen muchas manera de tratar el eco y la reverberación de una sala, aunque una de las más conocidas es a través de la instalación de paneles acústicos, aunque también es importante diferenciar materiales. Solo algunos proporcionan absorción profesional, cumplen con la legislación de fuego y garantizan su durabilidad. Otros, son simplemente bonita decoración.
