En espacios públicos, no todo vale. Cuando hablamos de acondicionamiento acústico, son muchas las soluciones que prometen una absorción que luego no se corresponde y, a mayores, suponen un problema exponencial para los usuarios y usuarias. Más allá del decorado y las infinitas posibilidad de otras materias primas que prometen absorción profesional, está un problema que puede ser importante si se produce un incendio. En instalaciones como oficinas, restaurantes o similares, los requisitos legales exigen productos que cumplan la legislación anti fuego.
Es así como, en caso de un accidente de este tipo, hay materiales como la espuma mineral de ISINAC que evita la propagación del fuego y minimiza los daños personales. Por el contrario, en el mercado se pueden encontrar fácilmente, a precio muy reducido y con una procedencia dudosa, materiales que aumentarán exponencialmente el riesgo para la integridad de las personas.
Para escoger correctamente un material que prevenga fuego, hay que tener en cuenta varios aspectos:
- El tiempo que tarda en prender la llama una vez expuesto al fuego.
- Si emite o no humos tóxicos durante la combustión.
- Si desprende o no gotas en el proceso de desintegración por el fuego.
Es de este modo que se clasifican los productos de construcción bajo la norma UNE-EN13501-1:2002. Sólo los productos con clasificación A, B o C; S1 o S2; y D0, cumplen este requisito para ser instalados legalmente en espacios públicos.

ISINAC certifica que todos sus materiales primas y productos finales cumplen con estos requisitos gracias a los más prestigiosos laboratorios del mercado. A continuación, podrás comprobar cómo reaccionan los materiales acústicos más utilizados en el mercado ante una exposición al fuego.